Exigente y genial.

Mi experiencia en Japón fue una de las experiencias que más me ha marcado en la vida. Desde el primer momento en que llegué me sentí en casa, a excepción de cuando tenía que comunicarme en japonés y todavía no tenía el nivel necesario. Si uno organiza sus tiempos, puede sumergirse y disfrutar Japón plenamente.
Hoy trato de difundir la cultura en diferentes ámbitos que encuentro, ya sea a través de mi conocimiento (lo que me permitió abrir un nuevo espacio para la difusión del taiko y zazen: ZenDaiko) o por organización de actividades donde recurrimos a expertos en el tema ya sea a través de ZenDaiko, como en el colegio.

Mi experiencia en Japón fue magnífica. Habiéndome especializado en el idioma japonés y en la cultura japonesa, pude enriquecerme académicamente desde la mismísima fuente de información que es Japón. Desde mis profesores hasta mis compañeros todos han contribuido para que pueda estudiar en un ambiente académico óptimo, cordial y amistoso. Por otro lado, he podido conocer personas japonesas y extranjeras muy amables, estrechando vínculos de amistad que no olvidaré jamás. Por último, en lo personal, la experiencia en Japón, concretamente mi vida en la ciudad de Kanazawa, me hizo crecer como persona y me ayudó a fortalecer mi personalidad y mi espíritu. El simple caminar por las calles de Kanazawa, a la orilla de un río, o pasando por el castillo de la ciudad, la tranquilidad y seguridad de la ciudad, el encontrarse a comer okonomiyaki o yakiniku con amigos, el charlar y reírse en un izakaya ambientado en la época Showa, etc. todo construyó una memoria de tres años que atesoraré toda mi vida.

Gracias por visitar Estudiá en Japón