Las becas que realicé en Japón me permitieron no solo aprender sobre temas nuevos, sino también vivir la experiencia Japón. Esto ya de por sí justifica el viaje, pasar un tiempo en Japón viviendo su cultura, costumbres e idiosincrasia es algo inolvidable. Es un lugar sumamente interesante desde todo punto de vista, y a mi criterio el país más avanzado del planeta en muchos aspectos. La infraestructura, el transporte, el respeto entre las personas, el sentido de la responsabilidad y el honor son algunas de las cosas para destacar. Se ve todo tan perfecto, limpio, bello.
Por otro lado el hecho de haber compartido el curso con compañeros de diversidad de países, cada uno de ellos con sus particularidades, enriquece la experiencia muchísimo. Tan así que decidí volver, a repetir mi experiencia… y volvería a hacerlo.

Fue una gran experiencia poder realizar este curso de Kaizen & 5S es Japón, en donde se ve reflejado que Kaizen & 5S, es mucho más que una técnica aplicada en los ámbitos laborales, sino que es algo que está enraizado en la cultura japonesa.
Sobre el curso, específicamente, puedo decir que está muy bien diseñado, con clases teórico-prácticas y visitas guiadas en las que uno puede ver la aplicación de 5S, y cómo ello contribuye a la mejora continua.
Si bien ya tuve oportunidad de viajar a Japón por otro motivo, siempre es bueno volver a Japón para conectarse nuevamente con las raíces de uno.
Lo que más me inquietó durante el curso, a medida que fui incorporando conocimientos, fue: cómo implementar lo aprehendido en mi país, en donde el contexto social y la cultura organizacional, no llevan impresos ciertos principios que sí tiene Japón.
Pero estoy convencido que poner en práctica los conocimientos adquiridos, es cuestión de trabajar fijando el rumbo con vistas al mediano – largo plazo, con pequeños cambios en el día a día.

Tuve la oportunidad de viajar a Japón en varias ocasiones especialmente por motivos laborales a través de la empresa en la que trabajaba (Panasonic). Sin embargo a través de la beca de JICA pude descubrir un Japón diferente, más real, entrar a la vida cotidiana, aprender su cultura y sus costumbres.
Me sirvió para reforzar mi identidad como Nikkei y re-definir mi rol en la sociedad como puente de unión entre los dos países.
En la parte académica fue como resumir y sacar las conclusiones de 25 años de trabajo y experiencia en empresas japonesas como Panasonic y Asics y contrastarlas con mi paso por la europea Electrolux y la americana Brightstar.
Fue una gran experiencia personal y profesional.

Mi experiencia fue excelente. La primera vez, busqué afianzar conocimientos, conocer la cultura que para mi profesión es muy importante, tratando de entender y desmitificar distintas cuestiones. Como tercera prioridad, busqué perfeccionar el manejo de idioma inglés ya que los docentes se expresaban en japonés con traducción simultánea en inglés. En la segunda beca, ya habia decidido empezar a estudiar el idioma japonés, asi que ademas de profundizar en la cultura que respeto y admiro, me sirvió para hacer una práctica básica e inicial en el idioma. Finalmente, los dias compartidos con las vivencias de la Sociedad en distintas ciudades (Nagoya, Kobe, Kyoto, Osaka, etc. ) amplió y sigue ampliando mi forma de ver las cosas. Es decir, no solo es una experiencia técnica, es, sobre todo , una experiencia social. (incluyendo conocer personas de otras nacionalidades, no solo latinoamericanas, sino también asiáticas, africanas, etc.)

Es una experiencia incomparable, una vivencia que cambia la vida profesional y personal. La cultura milenaria de Japón es admirable, al igual que el respeto y humildad de su gente

Gracias por visitar Estudiá en Japón