Mi experiencia en Japón marcó mi vida para siempre. Siempre pienso que hay un antes y un después de viajar a Japón. Cada viaje, cada beca a Japón me marcó e influyó en la vida. No sólo en el plano personal sino también profesional y académico. Desde el punto de vista personal siento que tuve la oportunidad de descubrir y entender la cultura de mis ancestros afianzando aún más mi identidad nikkei. También tuve la oportunidad de visitar a mi familia en Okinawa, entender su historia y ahondar en la historia de la inmigración okinawense en la Argentina. Por el lado profesional y académico me abrió muchas puertas laborales e interpersonales.

Una beca perfecta para la práctica de la lengua.
Todo estuvo correctísimo sin un ápice de error: La Japan Foundation, su gente, los tiempos, los lugares, entre otros.
No hay palabras para expresar la maravilla de la beca.

Recomiendo estudiar Japonés antes de venir.

Mi experiencia en Japón fue magnífica. Habiéndome especializado en el idioma japonés y en la cultura japonesa, pude enriquecerme académicamente desde la mismísima fuente de información que es Japón. Desde mis profesores hasta mis compañeros todos han contribuido para que pueda estudiar en un ambiente académico óptimo, cordial y amistoso. Por otro lado, he podido conocer personas japonesas y extranjeras muy amables, estrechando vínculos de amistad que no olvidaré jamás. Por último, en lo personal, la experiencia en Japón, concretamente mi vida en la ciudad de Kanazawa, me hizo crecer como persona y me ayudó a fortalecer mi personalidad y mi espíritu. El simple caminar por las calles de Kanazawa, a la orilla de un río, o pasando por el castillo de la ciudad, la tranquilidad y seguridad de la ciudad, el encontrarse a comer okonomiyaki o yakiniku con amigos, el charlar y reírse en un izakaya ambientado en la época Showa, etc. todo construyó una memoria de tres años que atesoraré toda mi vida.

Gracias por visitar Estudiá en Japón