Para mí fue una experiencia maravillosa que marcó en muchos aspectos mi vida profesional posterior. El nivel del curso recibido fue excelente, complementado con actividad práctica y visitas a estaciones de radiodifusión muy modernas para la época.
Los dos meses de estadía me resultaron realmente provechosos, no solamente por el conocimiento de Japón, su cultura y su gente, sino también por la forma en que aprendí a proyectar y organizar el trabajo profesional a través de las metodologías aprendidas.
El trato que recibí fue realmente amable y cercano, tanto de las personas responsables del curso que nos acompañaron por todo Japón como de la gente en los lugares que visité, siempre dispuestas a guiar y a atender preguntas y responder del mejor modo posible.
Tuve oportunidad de recorrer, Tokio, Kyoto, Nara, Hiroshima, Oita, acompañado por gente del mismo curso. Pude llevarme una imagen bastante completa y disfrutar mucho del tiempo que estuve en Japón.
Siempre agradeceré haber podido tener esta experiencia, y mantendré un respeto muy grande por ese pueblo que me acogió con tanta amabilidad y me brindó conocimiento y experiencia que fue muy importante en mi vida.

Mi experiencia en Japón marcó un antes y un después en mi vida personal y profesional.
Ante todo, como descendiente de japoneses, pude cumplir el sueño de conocer la tierra de mis abuelos y su cultura, comprendiendo así mucho mejor mis raíces.
En los distintos momentos que transcurrí en Japón, siempre fui sorprendido por la cordialidad y el respeto de su gente, resaltando valores como el esfuerzo, el sacrificio, la disciplina, la perseverancia, la excelencia y la humildad.
Respecto a lo profesional, tuve la posibilidad de especializarme en la Escuela de Graduados de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Miyazaki, donde cursé diversas materias, enfocando mis investigaciones en el área del Mejoramiento Genético Animal, mediante técnicas de evaluaciones ecográficas en porcinos y bovinos.
Gracias a las experiencias vividas en Japón, considero que no solo he crecido profesionalmente, sino también personalmente en diversos aspectos culturales.

Con gran sentimiento de gratitud hacia el país nipón por haberme posibilitado conocer en profundidad muchísimos aspectos de Japón. ¡País realmente admirable! Con el grupo de estudio, las coordinadoras y toda la gente de JICA hemos recorrido muchísimos lugares, conociendo aspectos culturales, técnico-científicos y de belleza escénica impresionantes.

Una experiencia muy enriquecedora. Es difícil contarla. Hay que vivirla. Se conoce una cultura bastante diferente a la nuestra, pero que sin embargo en muchas cosas tenemos coincidencias.

Vivir en Japón es una experiencia invaluable desde muchos puntos de vista. Aún en el mundo globalizado actual, Japón representa costumbres e idiosincrasia muy especiales.
Las instalaciones, cursos y vida académica que ofrecen las universidades en Japón son increíblemente variados y de primera calidad.
Personal y profesionalmente fue un paso gigante de experiencia, donde cada día resulta una aventura diferente y placentera.

Maravillosa e inolvidable. Siempre tengo recuerdos no sólo del curso sino del país. En cuanto al curso me sentí siempre muy cuidado y ayudado por todo el personal administrativo que hizo mi estadía muy simple y amigable. En cuanto a los profesores, haber estado en las lectures con Noriaki Kano fue un honor que jamás olvidará además de otros profesores. Recuerdo que el Dr. Kano y su esposa invitó a todo el grupo a su casa en Tokyo y nos dio una cena de bienvenida. ¡Inolvidable!

Muy interesante por ver y entender los conceptos de gestión donde se generaron. Vivir la cultura japonesa.

Fue una de las mejores experiencias de mi vida. Tanto en lo académico como en lo personal.

Fue una gran experiencia. El contenido del programa estaba actualizado, y las personas a cargo eran claros especialistas en el tema.
También, cabe destacar que varios de los profesores que nos dieron clases eran personas exitosas en el rubro, e incluso responsables del desarrollo de productos icónicos que marcaron tendencia.
El plato fuerte de lo vivido en Japón tiene que ver con las personas que se conocen allí, ya que el programa suele estar orientado a profesionales de países en vías de desarrollo, uno tiene la posibilidad de convivir durante unas semanas con personas de culturas completamente distintas a la nuestra, lo que hace a la experiencia mucho más enriquecedora.
La organización del curso es extremadamente prolija, perfecta. Te explican bien claro qué parte de los gastos están cubiertos por la beca y cuáles deben ser abonados por la persona, y las instalaciones del Kenshu center están en muy buen estado edilicio y de limpieza.
En fin, recomiendo 100% a este tipo de becas que nos acercan a la cultura Japonesa tal que no solo uno logra visitar dicho país sino que también tiene la oportunidad de conocer como dicha cultura afecta al desempeño profesional en ese país y la cultura aplicada al trabajo y al diseño.

Las becas que realicé en Japón me permitieron no solo aprender sobre temas nuevos, sino también vivir la experiencia Japón. Esto ya de por sí justifica el viaje, pasar un tiempo en Japón viviendo su cultura, costumbres e idiosincrasia es algo inolvidable. Es un lugar sumamente interesante desde todo punto de vista, y a mi criterio el país más avanzado del planeta en muchos aspectos. La infraestructura, el transporte, el respeto entre las personas, el sentido de la responsabilidad y el honor son algunas de las cosas para destacar. Se ve todo tan perfecto, limpio, bello.
Por otro lado el hecho de haber compartido el curso con compañeros de diversidad de países, cada uno de ellos con sus particularidades, enriquece la experiencia muchísimo. Tan así que decidí volver, a repetir mi experiencia… y volvería a hacerlo.

Gracias por visitar Estudiá en Japón