Exigente y genial.

Mi experiencia en Japón marcó un antes y un después en mi vida personal y profesional.
Ante todo, como descendiente de japoneses, pude cumplir el sueño de conocer la tierra de mis abuelos y su cultura, comprendiendo así mucho mejor mis raíces.
En los distintos momentos que transcurrí en Japón, siempre fui sorprendido por la cordialidad y el respeto de su gente, resaltando valores como el esfuerzo, el sacrificio, la disciplina, la perseverancia, la excelencia y la humildad.
Respecto a lo profesional, tuve la posibilidad de especializarme en la Escuela de Graduados de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Miyazaki, donde cursé diversas materias, enfocando mis investigaciones en el área del Mejoramiento Genético Animal, mediante técnicas de evaluaciones ecográficas en porcinos y bovinos.
Gracias a las experiencias vividas en Japón, considero que no solo he crecido profesionalmente, sino también personalmente en diversos aspectos culturales.

Fue una experiencia muy enriquecedora tanto a nivel profesional como personal. Conocí muchos aspectos de la cultura japonesa que definitivamente enriquecieron mi cosmovisión. Además, aprendí un poco de Japonés, hice amigos japoneses (y de muchos otros lugares del mundo), visité lugares muy interesantes y ¡comí comidas deliciosas! En suma, una gran experiencia.

Una experiencia muy enriquecedora en muchos aspectos de mi vida. Un desafío importante en los niveles académicos, lingüísticos, sociales y culturales, que al cabo de experiencias más o menos satisfactorias, pude concluir mis estudios con una valoración positiva, con capacidad de expresarme y comprender conversaciones y carteles, incluso monografías de mi especialidad con la ayuda de un diccionario electrónico (en esa época no contábamos con un traductor online), y con una gran afinidad por las tradiciones culinarias y artísticas, que son tal vez la mayor influencia en mis preferencias actuales.

Mi experiencia en Japón fue magnífica. Habiéndome especializado en el idioma japonés y en la cultura japonesa, pude enriquecerme académicamente desde la mismísima fuente de información que es Japón. Desde mis profesores hasta mis compañeros todos han contribuido para que pueda estudiar en un ambiente académico óptimo, cordial y amistoso. Por otro lado, he podido conocer personas japonesas y extranjeras muy amables, estrechando vínculos de amistad que no olvidaré jamás. Por último, en lo personal, la experiencia en Japón, concretamente mi vida en la ciudad de Kanazawa, me hizo crecer como persona y me ayudó a fortalecer mi personalidad y mi espíritu. El simple caminar por las calles de Kanazawa, a la orilla de un río, o pasando por el castillo de la ciudad, la tranquilidad y seguridad de la ciudad, el encontrarse a comer okonomiyaki o yakiniku con amigos, el charlar y reírse en un izakaya ambientado en la época Showa, etc. todo construyó una memoria de tres años que atesoraré toda mi vida.

Mi experiencia en Japón fue muy positiva, tanto en términos académicos como profesionales, como así también en humanos y personales. Luego de mi período de becario que duró 3 años, estuve trabajando en Japón por 2 años más que me aportó un desarrollo profesional en un medio productivo muy dinámico.

Japón me ha mostrado lo rica que es su cultura y también a apreciar aquella que nos rodea aquí. Me gustaría poder transmitir esta experiencia y formación a los estudiantes en la Argentina.

Japón me ha mostrado lo rica que es su cultura y también a apreciar aquella que nos rodea aquí. Me gustaría poder transmitir esta experiencia y formación a los estudiantes en la Argentina.

La relación iniciada en el laboratorio de la Universidad de Kochi continúa hasta la fecha y venimos colaborando en las sucesivas publicaciones. Además mis alumnos investigadores continúan aplicando a la beca para investigar en la Universidad de Kochi. Es casi mi segundo hogar.

Gracias por visitar Estudiá en Japón