Mi experiencia en Japón marcó mi vida para siempre. Siempre pienso que hay un antes y un después de viajar a Japón. Cada viaje, cada beca a Japón me marcó e influyó en la vida. No sólo en el plano personal sino también profesional y académico. Desde el punto de vista personal siento que tuve la oportunidad de descubrir y entender la cultura de mis ancestros afianzando aún más mi identidad nikkei. También tuve la oportunidad de visitar a mi familia en Okinawa, entender su historia y ahondar en la historia de la inmigración okinawense en la Argentina. Por el lado profesional y académico me abrió muchas puertas laborales e interpersonales.

Toda la experiencia fue extraordinaria. Terminada la beca de dos semanas pude prolongar la estadía dos años y medio. El contacto con la civilización, el pueblo y la cultura japonesas me significó un crecimiento humano y una experiencia inolvidable cuyo recuerdo atesoro de por vida.

La primera vez que viajé todavía no existía internet, por lo que no podía tener una idea previa, pero fue realmente lo mejor que me pudo haber pasado. Viví la experiencia de una forma natural y si bien mis conocimientos del idioma eran muy básicos pude transcurrir el proceso de aprendizaje y adaptación a una cultura tan diferente de una forma muy positiva. No sólo conocí sobre Japón sino que hice amigos de todas partes del mundo que nos unió la experiencia y aún hoy 20 años después continuamos esa amistad tan profunda que no importa ni el tiempo ni la distancia.

La experiencia fue excelente. No sólo aprendí japonés y didáctica sino que conocí las diferentes realidades de la enseñanza del idioma en otros países del mundo.

Gracias por visitar Estudiá en Japón